Obispo de China retenido en un hospital bajo vigilancia policial

› Mons. Peter Shao Zhumin fue llevado a un centro médico de Pekín por las autoridades para una supuesta cirugía de oído

12/09/2017

ACN.- Mons. Peter Shao Zhumin, Obispo de Wenzhou, China, permanece bajo vigilancia policial en el hospital de Pekín donde fue llevado para hacerse una cirugía de oído. Desde el mes de mayo, cuando fue convocado para una reunión en la Oficina de Asuntos Religiosos, el prelado no ha podido ejercer su ministerio. Estas circunstancias han provocado que el Gobierno alemán intervenga, además de la Santa Sede que ha manifestado su preocupación sobre la situación del obispo de China.

Tras la publicación de la fotografía del obispo en su habitación del hospital, se confirmó su presencia en Pekín aunque aún no existen pruebas de su cirugía. Hasta ahora Mons. Shao Zhumin no es reconocido por las autoridades como obispo y ha sido forzado repetidamente a recibir “educación religiosa” para presionarlo a vincularse a la Asociación Patriótica y aceptar el control estatal sobre su ministerio.

Mons. Shao Zhumin, obispo de Wenzhou, en un hospital de Pekín. (Gadium Press)

La retención del obispo Shao ha sido preventiva para impedir su participación en los funerales del P. John Wang Zhongfa. El sacerdote Wang ha sido testigo fiel de la iglesia clandestina y permaneció 12 años en campos de trabajos forzados por ser cristiano. Por otra parte, el secretario de Mons. Shao también fue retenido por las autoridades para impidir su participación en los funerales y sigue en paradero desconocido.

Desde 2007, Mons. Shao Zhumin es obispo coadjutor (con derecho a sucesión) además de  obispo titular desde el fallecimiento de su predecesor, Mons. Vincenzo Zhu Weifang, en 2016. La Santa Sede lo ha nombrado como coadjutor para intentar reconciliarse con las comunidades oficial y clandestina. El obispo Zhu Weifang pertenecía a la comunidad oficial y obtuvo el nombramiento de la Santa Sede, mientras que Mons. Shao Zhumin, de la comunidad subterránea, fue nombrado coadjutor. Días antes del fallecimiento de Mons. Zhu, fue retenido por las autoridades para evitar que presidiera los funerales y ejerciera su ministerio episcopal. El prelado también fue detenido en abril para evitar su participación en los ritos de Semana Santa.